sábado, 7 de noviembre de 2009

4ª Forma de ver la misma experiencia


Experiencia personal.

Aunque yo llegué a Iquitos con la confianza necesaria y creyendo tener una fé fuerte, Dios se encargó de ponerme en mi sitio.

Me volvió a hacer descubrir que es ÉL el que decide lo mejor para mí y me da lecciones para que no me lo crea tanto.

La dureza de esa realidad que nos rodeaba parecía que se nos iba contagiando. Incluso en nuestra autoestima y en el trato y en la confianza que teníamos los unos con los otros. De tal forma esa realidad y esa dureza necesaria para sobrevivir en un sitio así, nos hizo olvidar nuestro principal objetivo allí y pasar nuestra pequeña travesía por el desierto. Esas dudas creo que eran necesarias para hacernos crecer como personas, superar nuestras limitaciones, y hacernos ver que sin Dios nada de aquello tenía sentido.

Así como si de un plan se tratara Dios nos fue poniendo señales y personas que nos hicieron abrir los ojos y poco a poco encontrar nuestro sitio allí.

Algo que me llamó muchísimo la atención, fué que las experiencias previas de cada uno nos hacían ver la misma realidad con prismas totalmente diferentes .Sin embargo para cada uno de nosotros Dios tenía un plan diferente. >No mejores ni peores, diferentes las que Dios sabia que eran mejores para cada uno de nosotros acorde al carisma y la evolución personal de cada uno.

Yo por fin conseguí crear lazos a pesar de las múltiples dificultades que encontré para ello y descubrí como diría el Principito que lo mejor es invisible a los ojos.

Me quedo con las personas y con el respeto a otras formas de ver la vida y de hacer las cosas diferentes a las que yo consideré mejores.

También en que Dios se manifiesta en mi vida aunque uno en el momento no lo sepa ver.

Una lección que me llevo es como Dios se busca sus caminos y el ser humano necesita de Dios. Formar una comunidad cristiana muchas veces a pesar de tener un referente diferente al que yo tendría como positivo.

Me quedo con mis oraciones en las que recuerdo esos rostros y les deseo lo mejor a todos ellos.

A pesar de toda esta evolución personal en mi ser, si tuviese que repetir lo haría diferente. Con menos miedos, con más confianza y mas libre para poder defender la dignidad de las personas que me rodean. Siendo testigo fiel de Cristo sin atarme a las normas establecidas. De hecho conforme fui descubriendo esto en mi evolución personal fui más feliz y creo hicé más felices a los que me rodeaban.

Bueno espero que fuera esto lo que pedíais. Un abrazo y que Dios nos bendiga. En especial a esos pequeños angeles salvajes que me robaron el corazón de los que Dios se sirvió para mandarme algunas de sus señales. Y a Carlos por abrirme los ojos y hacerme ver que lo que buscaba lo tenía delante aunque fuera invisible a mis ojos. También a mis compañeros de ruta que con sus diferentes formas de ver la realidad me dieron lecciones de las que creo haber aprendido mucho.

martes, 29 de septiembre de 2009

Al bajar del avión

Después de mucho tiempo de espera, de muchos nervios e incertidumbre, te bajas de un avión y te encuentras con una realidad que te impacta desde el minuto cero.

Dejas pasar una semana, te dedicas tan solo a observar lo que tienes a tu alrededor, te enfadas cuando ves diferentes situaciones y comportamientos, eres incapaz de entender lo que esta pasando en esa ciudad. Todo te impacta: la suciedad, el olor,…El tiempo pasa despacio, en ocasiones te preguntas:

¿Qué puedo HACER YO para cambiar esta realidad?

Pero de repente llega la segunda semana y te vuelves a encontrar con otra realidad, otras vidas, de repente ellas llegan a tu vida, de repente comienzan los talleres. El tiempo comienza a pasar más y más rápido, llega la tercera semana, la cuarta semana,…

Con el tiempo se van las dudas, los miedos, comienzas a entender cual es tu papel, comienzas a hacerte un hueco en sus vidas, comienzas a involucrarte con otras vidas, comienzas a vivir la experiencia al cien por ciento y comienzas a entender que no son ellos los que se tienen que adaptar a tu realidad, si no tu la que te tienes que adaptar a su realidad y es en ese momento cuando esta vivencia comienza a mostrar su cara más humana, entonces te das cuenta de que tu no estas en Iquitos para ayudar a nadie, NO, tu estas en Iquitos para compartir, para escuchar, para dar y recibir cariño, tu función es estar al lado de Durvia, Emily, Marily, Isabel,… mujeres coraje que siguen luchando día a día, que aún sin conocerte te tienden la mano, te abren su corazón,…

Y en la última semana te das cuenta que traes la maleta vacía pero el corazón lleno. Lleno de sonrisas, lleno de cariño, lleno de amistad, lleno de gratitud, lleno de vivencias,… pero lo más cierto es que una vez que has vivido intensamente una experiencia como esta un pellizquito se te queda dentro, ahora si eres consciente de que mucha gente pequeña haciendo muchos pequeñas pueden colaborar para que el mundo sea un lugar mejor.

Si me pidieran tan solo una palabra para definir mi experiencia sería: GRATITUD.

Gratitud a cada una de las personas que me he cruzado en esta experiencia, gratitud al cariño sincero recibido, gratitud por mostrarme que el mundo no es perfecto, que hay que seguir luchando, gratitud por ofrecerme todo sin esperar nada a cambio,…

Es curioso tratar de entender porque cuando estas en Iquitos todo el mundo te da las gracias allí por donde vas, pero lo que ellos no saben es que somos nosotros los agradecidos por mostrarnos que no podemos perder la fe, que tenemos que seguir luchando y que en equipo todo se puede.

Aún así cuando llegas a España todos te preguntan: Y como es aquello? Cómo estas? Cómo te lo has pasado?

Y después de cincuenta días allí, te das cuenta de que no puedes contestar a ninguna de estas preguntas, porque para entenderlo, hay que vivirlo.

En conclusión ha sido una experiencia única, maravillosa, donde los sentimientos están a flor de piel en todo momento, donde el grupo de personas que conviven contigo tienen un papel fundamental porque en estos casos ellos son tus amigos y tu familia, donde las personas que he dejado a mi camino son excepcionales, donde todo lo difícil o lo menos bueno se deja a un lado. Curiosamente lo más duro no es la estancia, sino el regreso a casa, porque ahora si eres consciente de lo que has dejado atrás, ahora intentas retomar tu día a día y es complicado, porque tu cuerpo esta en España pero tu mente sigue en Iquitos.

El Proyecto tiene un objetivo y es el de sensibilización, pues personalmente puedo decir que este objetivo esta cubierto.

Ana

Después de haber sentido de cerca la pobreza...

Iquitos -Belén 2009

Podría comenzar diciendo que he aprendido que es complicado poner palabras al significado de pobreza. Lo que parece claro es que es una situación a la que se llega, o en la que se está, de forma incosciente , por medio y através de un movimiento social-económico, que no sólo afecta a los bienes materiales sino a los del alma.

Es curioso como es algo que aunque había escuchado mil veces, con estas u otras palabras, no ha cobrado verdadero sentido hasta este momento, y lo facil ,que a la vuelta, me resulta ver esta pobreza en mi país, en mi barrio, en mí... En un mundo global , la pobreza también lo es.

Es complicado explicar que lo que he aprendido no lo tengo en la cabeza, no son conceptos nuevos, sino en el corzón, parece una cursilería romántica, pero no tengo una verdad más grande que compartir ; que no pienso diferente, siento diferente. Hay algo diferente en mí, asi pues; quien no podía oir ya oye, y quién no podía ver ya ve.

Por otro lado ,muchas personas alli, mediante vidas ejemplares, me enseñaron que no valen los sentimientos de culpa, pena..., ni por otro los de euforia, entusiasmo ... . Esos sentimientos son los que te llenan , o no, como persona, tu motor, tus pies y tus manos. Pero que en la cuestión que nos ocupa lo que importa no son ellos, ellos los apartas a un lado y van de la mano con el compromiso, la costancia ..., valores que no se supedite al caprichoso devenir .

Rezando por seguir en el camino. Delia.

Un mes después de la vuelta


Me han pedido que escriba unas líneas contando cómo me he sentido en Iquitos y casi un mes después de mi vuelta aún no sé cómo hacerlo.

Cada día me cruzo con alguien que me pregunta expectante: “¿Qué tal, cómo ha ido el verano?” Y yo no puedo más que pronunciar un modesto bien, muy bien.

Las palabras no explican lo inexplicable.

¿Cómo explicar un olor, un sabor, un color o una mirada? No es posible, hay que verlo y sentirlo. De igual modo que hay que sentir el encuentro entre personas, lo más importante del proyecto Iquitos 2009, o al menos lo que ha sido más importante para mí. Mi viaje a Perú no tiene nombres de lugares turísticos, parajes naturales o bonitos monumentos; tiene nombres de personas, de gente que nos ha abierto su corazón y nos ha dado a conocer su vida, su forma de ser, de pensar y sentir. ¡Tan diferentes y tan iguales a nosotros a la vez!

Si cierro los ojos y pienso cómo me he sentido durante esta aventura, tengo la sensación de haber visto una buena película, de esas que recuerdas a cada rato, que tiene mucho que ver con tu día a día, pero de la que no eres más que un mero espectador acomodado en su sillón. Así me siento yo, pues aún no puedo creer que hayamos estado allí, que hayamos ido y hayamos vuelto y ahora la vida siga igual. ¡¿Igual?! …

Creo que nuestros sentimientos a lo largo de este proyecto han sido parecidos a los que tuvieran los doce apóstoles de Jesucristo en su día, apoyados por pocos e incomprendidos por muchos, queridos por algunos y amenazados por otros, luchando por valores infravalorados en su sociedad. .. Ese ha sido mi devenir, pero creer fielmente que esta experiencia formaba parte del plan que Dios tenía para mi vida me ha hecho sentirme fuerte y feliz.

La mejor experiencia: el encuentro con el otro
La mejor sensación: los abrazos de los niños de Belén
Las mayores aventuras: navegar en bote por el Amazonas, pasear por la selva y bajar a Belén entre barro y lluvia, ¡sin caerse!
Lo más impactante: ellos mismos, sus propias vidas
El mejor de los paisajes: el amanecer de la selva, la inmensidad del Amazonas
El mejor aprendizaje: nuestras mujeres y sus bebés

El mejor recuerdo: la gente de los talleres, el baile en Quistococha, Nauta y los momentos compartidos con mis compañeros.

Gracias a todos por el apoyo prestado, en especial a mis compis de aventura por los momentos y sentimientos compartidos, a la gente de Iquitos, por su acogida, sobre todo a los pobladores de Belén por todo lo que nos han enseñado, a los que nos han seguido desde la barrera y a Dios, que me lo ha dado todo. A todos, gracias.

Eva

lunes, 17 de agosto de 2009

Quinta crónica. Iquitos 09


Ciudad de Iquitos, 15 de agosto de 2009. Día de la Asunción de la Virgen.

Queridos familiares y amigos:

Os escribimos nuestra última crónica desde el Perú. Nuestro trabajo ha dado a su fin y en estos últimos días vamos cerrando los capítulos de un libro al que aún le quedan muchas páginas por escribir.

Atrás dejamos la selva, los talleres, los profesores y a una gente que nos ha cambiado su sonrisa por nuestro tiempo.

Rezaba el poema "Y yo me iré y se quedarán los pájaros cantando…", pues de la misma forma nosotros nos vamos y se quedarán los niños y sus risas, el Amazonas desmoronando islas sin compasión, se quedará el peque-peque en ese correveidile de la gente de los poblados que acuden a la ciudad en busca del avituallamiento diario, el Padre y su parroquia, y las mujeres de los talleres descontando días esperando al nuevo grupo del año siguiente.

Así es, queridos. Nos vamos llenos de ilusiones y de amor. Nuestra única recompensa no es otra que haber sentido que hemos encendido una luz de esperanza en el corazón de esta gente. Así de sencillo. No queremos otra cosa.

Nos queda agradecer a todas esas personas que han velado por nuestras ilusiones aquí, a La Salle por su esfuerzo para con el grupo, al Padre Nicolás por considerarnos sus discípulos y a todos vosotros, familiares y amigos, por creer en nosotros y rezar por las necesidades de este pueblo.

A todos, mil gracias. Que Dios os bendiga.

Eva, Delia, Ana, Dani y Joaquín video

martes, 28 de julio de 2009

Misión Iquitos 09. Cuarta Crónica


Ciudad de Iquitos, 27 de Julio de 2009.

Queridos familiares y amigos:

El proyecto libre de Dios requiere la respuesta libre del hombre

(Conferencia Episcopal Peruana)

Y así es, queridos. Tu respuesta es opcional, si quieres hazlo. Así empieza nuestra cuarta crónica en una semana que ha venido marcada por el 49º aniversario del Padre Nicolás Juárez Carro (O.S.A.) como sacerdote agustino. Un castellano con casta de castellano que nos sorprende diariamente por su enorme capacidad de trabajo, de sacrificio y de amor a su pueblo. Diecisiete horas de trabajo diario, sí amigos. A veces no tiene tiempo ni para comer (Mc.6,30-34) Nicolás coordina una parroquia que a veces duerme y descansa, es un centro social donde acude el pueblo a secar sus lágrimas con las cortinas rasgadas del templo y cuando se marchan se llevan para sus quehaceres un mensaje de resurrección. Maravilloso amigos, maravilloso.

Nosotros acompañamos al Padre a todo lo que podemos porque él va allí donde se le requiere incluso a sitios no muy apropiados aunque su labor se basa en visitas a enfermos, confesiones, velorios, administración de los Santos Óleos… Dios ha tenido un proyecto para él, y él, libremente, le ha dicho que sí. Tomemos ejemplo que nos conviene.

Cansadas han sido estas últimas jornadas, estamos metidos de lleno en una dinámica de trabajo que se lleva consigo todas nuestras energías aunque no nuestras ilusiones. Está claro que los caminos de Dios no son nuestros caminos y sus planes para nosotros son más altos que los nuestros.

Hemos cerrado esta semana el plan pastoral que diseñamos para nuestra misión. En primer lugar creimos importante centrarnos en la figura de San Pablo para culminar el año Paulino proclamado por su Santidad Benedicto XVI. El Hermano José A. Soto coordinó unas catequesis para adultos en la Parroquia de San Pedro Pescador bajo el título "El hombre del camino".

Días después le tocó el turno a los jóvenes animadores. Un grupo de chavales comprometidos con la sociedad de su tiempo y que piensan que el Evangelio es una buena opción de vida. Qué ilusión y qué gratificante es unir caminos, compartir proyectos pastorales con objetivos comunes. Intentamos ofrecer nuestras manos y crear con los chavales ambientes de acogida, de presencia, de implicación y de solidaridad; intentamos comprender y hacerles comprender que cada nombre y cada historia son importantes.

E importante se ha convertido en nuestra misión San Pedro Pescador. Una catequesis hecha parroquia y guiada por las Hermanas de Santo Tomás de Villanueva, guiada por unas religiosas africanas que hacen retumbar sus tambores de paz en el corazón de cada hombre que llama a su puerta. Es nuestro centro de acción pastoral y desde allí hemos estado coordinando nuestro proyecto catequético para los poblados de Padre Cocha, Barrio Florido y la propia formación impartida allí mismo.

Nuestro plan pastoral terminó este fin de semana en nuestra Parroquia de Fátima, donde hemos empezado, junto con un grupo de jóvenes adultos, un proyecto personal de vida, trabajo que nos llevará dos semanas aproximadamente. Para esta actividad el grupo cuenta con la coordinación de Sor Uberlinda Paredes (FMA), otra de esas personas tocadas por la gracia que pinta de salesianidad el corazon de unos cien chavales que cada sábado y cada domingo, y bajo el auxilio de una Madre de Dios, nos recuerdad que si no volvemos a ser como niños nuestras vidas carecen de sentido.

Y todo esto encontró recompensa y descanso en uno de los momentos más importantes y más emocionantes que hemos tenido: el encuentro con su Excelencia Reverendísima Monseñor Julián García Centeno (OSA), obispo vicario apostólico de la ciudad de Iquitos. Un sacerdote entregado en cuerpo y alma a la defensa de los derechos elementales y a la evangelización de la Amazonía. Una humilde figura de hombre que transimite una paz y un amor sorprendentes.


Por otra parte, la semana ha venido marcada por los cursos de capacitación y formación que el grupo ha impartido al profesorado de varias escuelas de la ciudad. Otro capítulo fuerte de nuestra misión en la zona, jornadas de intercambio didáctico y de reflexión mutua. Como sabéis, nuestro grupo está formado en su mayoría por docentes de las Escuelas Cristianas de los Hermanos de La Salle. Como entidad tricentenaria dedicada a la educación, La Salle educa evangelizando y evangeliza educando allá donde un lasaliano establece su campo de acción.

De acuerdo a los preceptos educativos de San Juan Bautista de la Salle, creemos que la educación en el Perú es el motor de donde debe partir su propio y autosuficiente desarrollo como pueblo y como nación. Nuestra experiencia metodológica y profesional les han alentado a seguir creyendo en un Perú mejor.

De esta forma vamos entendiendo que nuestro objetivo es enriquecer nuestras relaciones sociales y lograr niveles de compromiso personal con esta gente, conformando una estructura de valores que afiance la solidaridad, la autoestima y el desarrollo personal. Cuando un pueblo se forma empieza a tener sueños, inquietudes. Juntos despertamos y descubrimos con la formación todo de lo que éramos capaces y cómo conseguir que el otro pueda vivir un poco mejor.

Perú no es un país pobre, es un país empobrecido por unos cuantos que no piensan en los demás.

No se olviden de rezar por este pueblo y por nosotros.

Ciudad de Iquitos, 27 de Julio de 2009.

               Queridos familiares y amigos:

               El proyecto libre de Dios requiere la respuesta libre del hombre

 (Conferencia Episcopal Peruana)

 

               Y así es, queridos. Tu respuesta es opcional, si quieres hazlo. Así empieza nuestra cuarta crónica en una semana que ha venido marcada por el 49º aniversario del Padre Nicolás Juárez Carro (O.S.A.) como sacerdote agustino. Un castellano con casta de castellano que nos sorprende diariamente por su enorme capacidad de trabajo, de sacrificio y de amor a su pueblo. Diecisiete horas de trabajo diario, sí amigos. A veces no tiene tiempo ni para comer (Mc.6,30-34) Nicolás coordina una parroquia que a veces duerme y descansa, es un centro social donde acude el pueblo a secar sus lágrimas con las cortinas rasgadas del templo y cuando se marchan se llevan para sus quehaceres un mensaje de resurrección. Maravilloso amigos, maravilloso.

               Nosotros acompañamos al Padre a todo lo que podemos porque él va allí donde se le requiere incluso a sitios no muy apropiados aunque su labor se basa en visitas a enfermos, confesiones, velorios, administración de los Santos Óleos… Dios ha tenido un proyecto para él, y él, libremente, le ha dicho que sí. Tomemos ejemplo que nos conviene.

               Cansadas han sido estas últimas jornadas, estamos metidos de lleno en una dinámica de trabajo que se lleva consigo todas nuestras energías aunque no nuestras ilusiones. Está claro que los caminos de Dios no son nuestros caminos y sus planes para nosotros son más altos que los nuestros.

               Hemos cerrado esta semana el plan pastoral que diseñamos para nuestra misión. En primer lugar creimos importante centrarnos en la figura de San Pablo para culminar el año Paulino proclamado por su Santidad Benedicto XVI. El Hermano José A. Soto coordinó unas catequesis para adultos en la Parroquia de San Pedro Pescador bajo el título "El hombre del camino".

               Días después le tocó el turno a los jóvenes animadores. Un grupo de chavales comprometidos con la sociedad de su tiempo y que piensan que el Evangelio es una buena opción de vida. Qué ilusión y qué gratificante es unir caminos, compartir proyectos pastorales con objetivos comunes. Intentamos ofrecer nuestras manos y crear con los chavales ambientes de acogida, de presencia, de implicación y de solidaridad; intentamos comprender y hacerles comprender que cada nombre y cada historia son importantes.

               E importante se ha convertido en nuestra misión San Pedro Pescador. Una catequesis hecha parroquia y guiada por las Hermanas de Santo Tomás de Villanueva, guiada por unas religiosas africanas que hacen retumbar sus tambores de paz en el corazón de cada hombre que llama a su puerta. Es nuestro centro de acción pastoral y desde allí hemos estado coordinando nuestro proyecto catequético para los poblados de Padre Cocha, Barrio Florido y la propia formación impartida allí mismo.

               Nuestro plan pastoral terminó este fin de semana en nuestra Parroquia de Fátima, donde hemos empezado, junto con un grupo de jóvenes adultos, un proyecto personal de vida, trabajo que nos llevará dos semanas aproximadamente. Para esta actividad el grupo cuenta con la coordinación de Sor Uberlinda Paredes (FMA), otra de esas personas tocadas por la gracia que pinta de salesianidad el corazon de unos cien chavales que cada sábado y cada domingo, y bajo el auxilio de una Madre de Dios, nos recuerdad que si no volvemos a ser como niños nuestras vidas carecen de sentido.

               Y todo esto encontró recompensa y descanso en uno de los momentos más importantes y más emocionantes que hemos tenido: el encuentro con su Excelencia Reverendísima Monseñor Julián García Centeno (OSA), obispo vicario apostólico de la ciudad de Iquitos. Un sacerdote entregado en cuerpo y alma a la defensa de los derechos elementales y a la evangelización de la Amazonía. Una humilde figura de hombre que transimite una paz y un amor sorprendentes.

               Por otra parte, la semana ha venido marcada por los cursos de capacitación y formación que el grupo ha impartido al profesorado de varias escuelas de la ciudad. Otro capítulo fuerte de nuestra misión en la zona, jornadas de intercambio didáctico y de reflexión mutua. Como sabéis, nuestro grupo está formado en su mayoría por docentes de las Escuelas Cristianas de los Hermanos de La Salle. Como entidad tricentenaria dedicada a la educación, La Salle educa evangelizando y evangeliza educando allá donde un lasaliano establece su campo de acción.

               De acuerdo a los preceptos educativos de San Juan Bautista de la Salle, creemos que la educación en el Perú es el motor de donde debe partir su propio y autosuficiente desarrollo como pueblo y como nación. Nuestra experiencia metodológica y profesional les han alentado a seguir creyendo en un Perú mejor.

               De esta forma vamos entendiendo que nuestro objetivo es enriquecer nuestras relaciones sociales y lograr niveles de compromiso personal con esta gente, conformando una estructura de valores que afiance la solidaridad, la autoestima y el desarrollo personal. Cuando un pueblo se forma empieza a tener sueños, inquietudes. Juntos despertamos y descubrimos con la formación todo de lo que éramos capaces y cómo conseguir que el otro pueda vivir un poco mejor.

               Perú no es un país pobre, es un país empobrecido por unos cuantos que no piensan en los demás.

               No se olviden de rezar por este pueblo y por nosotros.

               

sábado, 18 de julio de 2009

Desde tierras Mexicanas

Querido Daniel:
Cuenta por favor con la oración de esta familia mexicana que mucho os
quiere y admira. Desde aquí recibimos noticias de su trabajo y nos
llena de orgullo ser "misioneros de retaguardia" con nuestra oración y
ánimo para ustedes.
Bien lo has dicho, existen muchos problemas estructurales y cada
problema que tocas lleva arrastrando muchos mas. Pero tenemos un
Dios que está por encima de las estructuras del mundo. Si tan sólo
un corazón se sana, por su Gracia y poder, si una persona se siente
escuchada y amada, esto genera también una cadena en positivo de
sanidad y luz para el mundo. Así es que ánimo a ti y a todos los
misioneros de "tierras lejanas" que sólo en la entrega total y
comprometida con el otro se rompen las cadenas de opresión, se liberan
las estructuras de pecado, de odio y violencia ancestrales.
Con mucho cariño y admiración,
Familia Valverde Watson

MENSAJE desde el Corazon de Africa

---------- Mensaje reenviado ----------

De: Juan José Aguirre <aguirreeveque@yahoo.fr>
Fecha: 17 de julio de 2009 17:39
Asunto: Respuesta
Para: Nieves Perez Alcala <ninipeal@gmail.com>

No se cómo escribier en el blog. Diles esto de mi parte:
 "Queridos "pequeños" capaces de hacer cosas grandes:
he leído vuestras experiencias y me han llenado mucho. Decis que os impactan las miradas de los niños. Cierto que quien no es capaz de descifrar una mirada, no sera capaz de comprender una larga explicación. Los grandes problemas aparecen detrás de las miradas.La mirada es un muro a franquear y más allá, está todo un mundo a descubrir. Animo a todos y que, en el árido desierto de la vida de Iquitos,  sepáis descubrir un pozo escondido.
Mil abrazos Juanjo Aguirre, desde Bangassou (Centroáfrica)".


miércoles, 15 de julio de 2009

tercera crónica. iquitos 09


Ciudad de Iquitos, 14 de Julio de 2009.


Queridos familiares y amigos:


Sigue nuestra estancia en la ciudad y nuestras actividades van en aumento: charlas, formación al profesorado, catequesis familiar, talleres y todo lo concretado para las siguientes semanas. Son largas jornadas de trabajo y preparación pero nuestras ilusiones siguen intactas.


Los talleres de costura, abalorios y publicidad ya han dado comienzo en el Barrio de Belén, concretamente en el sector 9, y en la zona donde este año se inicia el trabajo: Sachachorro.


Hace algunos años, la ONU, junto con la colaboración de PROYDE, elaboró un informe sobre estas zonas donde se desarrollaban diferentes puntos: infraestructura, vivienda, educación, estado del agua… Una vez analizado con detenimiento, este documento informó al gobierno de Perú que Belén y Sachachorro eran los barrios más pobres y desfavorecidos de toda Latinoamérica y que las condiciones de vida atentaban gravemente a la dignidad de sus habitantes. Y así es en realidad, amigos. Sin embargo, la pobreza de esta gente no es sólo material, ésa es la que menos importa. Las limitaciones y dificultades más importantes del pueblo son espirituales, morales. Esta pobreza penetra en lo más hondo de sus almas como un reptil que extiende sus garras pegajosas y blandas hasta apoderarse de todo su ser, de toda su esencia como ser humano. No tienen ilusiones, ni proyectos, ¿para qué? Las personas van encorvándose físicamente mirando sólo hacia sus adentros, ¿para qué mirar al frente si fuera no hay nada? Sus miradas, a medida que pasan los años, se pierden en el más absoluto vacío del alma. Sólo se trata de vivir rápido. Únicamente los niños alegran la vida de un barrio que se ahoga bajo las aguas podridas del Itaya.


Desgraciadamente, nosotros no podemos hacer nada. Los problemas son estructurales. Mayte, coordinadora de los colegios parroquiales en Iquitos, nos comentaba que en Latinoamérica los problemas son como un cesto de cerezas. Tiras de una, pero ésta, a su vez, lleva enganchada otras muchas más.


A pesar de esto, vivimos experiencias muy gratificantes y estas personas nos enseñan cosas que nuestra sociedad del bienestar ha olvidado por completo. Las mujeres están contentas de que estemos aquí. Según ellas, somos su esperanza, un milagro que les ha enviado Dios, una de las cosas más maravillosas que jamas nadie nos dirá en nuestra vida. Pero no somos especiales porque vamos a solucionar sus problemas, sino porque vamos a estar con ellos. Fijaos, simplemente eso, estar con ellos. Ése es el objetivo de nuestro proyecto-misión. Creo que estamos entendiendo eso a la perfección, debemos quedarnos con la presencia mutua, con el enriquecimiento recíproco.


Y nuestra visita a Barrio Florido, un asentamiento indígena en algún lugar del Amazonas, corrobora la idea anterior. Qué importante ha sido esta visita. Nos recibieron con bailes, abrazos y puertas abiertas. En medio de la "incivilizada" selva, ellos nos enseñan que la comunión entre las personas lleva a los hombres a la concordia y la paz entre los pueblos. Ya veis, en medio de esta sociedad de tinieblas, nos hacen comprender que podemos ser luz para otros. En la medida que encendemos una luz en su oscuridad somos fieles mensajeros de quien es la Luz Verdadera.


Hermanos, desde aquí os llamamos a que seamos luces en casa o en nuestro trabajo. No es necesario una Biblia bajo el brazo para ser anunciadores del Evangelio, nuestro propio ejemplo de vida sirve. Sed valientes para seguir renovando este Mensaje, para seguir al servicio de los más desfavorecidos.


Nosotros, por ahora, seguimos con nuestro compromiso de hacer vida en comunión con esta gente, para ser verdaderos testigos de la presencia de Dios en el Perú.


Seguir rezando por ellos y por nosotros.

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